Sello: Insideout
Kaipa fueron una de las bandas referencia del mundillo progresivo sueco en los años setenta, una época marcada por el éxito de mega bandas británicas como Emerson Lake And Palmer, Yes o Jethro Tull. En aquellos tiempos, Kaipa apenas traspasaron las fronteras de su país, y aunque se sabía de ellos en los ambientes progresivos, no podían competir con el corporativismo de la música británica.
Kaipa se separaron hace mucho tiempo, pero en el año 2002 volvieron a reunirse, y con este disco que tenemos entre las manos estamos ya ante el tercer redondo desde la reunión: ninguno de los otros dos nos decepcionó, sobre todo “The Keyholder” nos pareció un disco bastante mejor de lo que muchos hubieran pensado, teniendo en cuenta que la banda había estado más de veinte años inactiva. Luego, con “Mindrevolutions” también dieron el do de pecho, sacaron un buen disco, quizá no tan espectacular como el anterior, y eso es algo que se nota en esta última entrega: parece como si Kaipa estuvieran decididos a que su leyenda no muera nunca, y ahora han puesto todo el empeño en grabar un trabajo ciertamente rompedor, un cedé que ha tirado un poco más por los temas un tanto cortos (hay que señalar para quien no esté familiarizado con el grupo, que decir “corto” en Kaipa es hablar de canciones de seis minutos).
Queremos decir que aquí se han dejado un tanto de lado los temas híper largos de esos de veinte minutos, aunque hay dos suites bastante extensas, el disco tiene canciones de seis, siete y ocho minutos, con ese sonido orgánico de la banda Kaipa, directamente extraído de los años setenta, como si no hubiera pasado el tiempo. Grandes canciones, pasajes de ensueño y una portada de disco que es todo un poema.
Para amantes de Genesis era Peter Gabriel, Yes y Mike Oldfield antes de hacerse comercial. Para seguidores de progresivo en todas sus facetas, un disco imprescindible.
Artículo escrito por ignacio rielas