Sello: Spinefarm
Esta gente venida de Finlandia dice haber inventado un género nuevo dentro del metal, una sorpresa que no lo es tanto cuando escuchamos atentamente las canciones que componen este tercer redondo de esta peña.
Dicen que esto es “sid metal”, una especie de metal hecho a la antigua usanza del power metal pero con el aditamento de que llevan de fondo sonidos de viejas consolas de vídeo juegos de los años ochenta,
El resultado, a nuestro modo de ver, aunque no peca de cutre, sí que es bastante menos sorprendente de lo que nos podíamos imaginar con eso del sid metal. Al fin y al cabo lo que se hace en este disco es mezclar el power metal, como ya se ha dicho, con unos toques de ese movimiento que estuvo de moda en los noventa, el rock industrial.
El resultado es bastante rápido en algunos temas, uno parece estar oyendo a unos Helloween que se hubieran pasado con los sintetizadores, y lo que está claro es que esta peña ya mamado del power metal de sus tierras nórdicas y de otras influencias similares.
No son una sorpresa, pero el disco suena fresco y con ganas de hacer cosas. Está bien.
Artículo escrito por ignacio rielas