Sello: SPV
No cabe duda de que el retorno de Magnum ha pasado un tanto inadvertido con su disco de estudio del año pasado, un disco por otro lado bastante decente, visto además que Magnum llevaban tiempo, bastante tiempo, sin hacer nada juntos. Su vocalista Bob Catley lleva su carrera en solitario con un sonido más duro que el de la banda, y eso, en este doble en directo se nota en ocasiones.
Lo que han hecho Magnum es algo parecido a lo realizado por Neal Morse en su también doble en directo: grabar un disco entero de su discografía pero en directo, con los temas ejecutados tal como hoy los entiende la banda, y luego completar la edición con una selección de temas en otro cedé. Magnum tienen una poderosa carrera a sus espaldas, con trabajos de muy alto nivel, pero se han decidido, obviamente, por el redondo que más alto les llevó en cuanto a popularidad.
En 1988, Magnum publicaron “Wings of heaven”, un artefacto luminoso que la crítica y el público consideraron sublime, y con el que llegaron al número dos de las listas británicas, algo que en aquellos entonces, con toda al competencia que había de bandas hard y heavy, era bastante más difícil de lo que pueda parecer, teniendo en cuenta además que Gran Bretaña no ha sido ni será nunca ningún paraíso para el metal en sus distintas acepciones.
En un cedé tenemos todo el “Wings of heaven”, y es curioso porque se nota mucho la evolución de la voz de Catley, que por momentos suena mucho más poderosa, mucho más metálica, que en la grabación de estudio original, aunque luego se reconduce por terrenos más melódicos; es un caso muy parecido al de Dio, Catley es un hombre que a pesar de los años, o quizá gracias a ellos, mantiene un estado de forma en la voz fuera de lo común.
El otro cedé contiene “éxitos” de Magnum de los años ochenta, de su época hard, y también temas de su disco en estudio de retorno, y para acabar el doble cedé, después de ejecutar, como decimos, entero el “Wings of heaven”, se marcan otro clásico de ellos: “Sacred Hour”, de su elepé en estudio de 1982 “Chase the dragon”.
Un pedazo de doble cedé increíble, que no debéis dejar escapar, aquí lo han bordado, y en estos tiempos en que vuelven tantas bandas clásicas (Zeppelin, Police, Judas Priest), es de justicia recordar a una de las bandas clave para entender el hard rock de las islas británicas.
Atención a la ejecución de su enorme clásico “Don’t Walk The Lion”, tema estrella de “Wings of heaven” en su edición original y que aquí toma un sesgo novedoso y, en el sentido literal de la palabra, alucinante.
Artículo escrito por ignacio rielas