Sello: Mascot
Este disco salió hace unos meses en Japón, país donde Marty Friedman es considerado una estrella, y se agotaron todas las copias en poco tiempo, además de que el trabajo entró directamente en el puesto veinte de las listas de ese país, algo increíble para un músico de las características de Marty Friedman y para un trabajo como éste, que tiene una gran calidad, pero que de comercial nada de nada.
Marty Friedman se hizo famoso en los años ochenta con el proyecto Cacophony donde tocaba la guitarra a pachas con Jason Becker, un hombre que ha tenido muy mala suerte con su salud. Después, Marty Friedman tuvo un paso estelar por Megadeth, con quienes grabó trabajos esenciales como “Youthanasia”, en los que imprimía su forma inigualable de tocar la guitarra. De hecho, para muchos, el sonido de Megadeth nunca fue tan nítido ni bien conseguido como entonces, incluso después de que se marchara Friedman para ser sustituido por Al Pitrelli. Lo cierto es que Friedman ha sacado un disco indispensable para los seguidores de la onda antigua de las guitarras, aquellos que lo flipaban con los trabajos que lanzaba la factoría de Mike Varney, aquellos discos de Tony Macalpine, Joe Tafollia y otros tantos como Vinnie Moore. En el disco hay heavy metal, rock duro, melodía y por supuesto todo él es instrumental, algo que parece no llevarse ya mucho en el terreno del hard. Le han ayudado gente de Dream Theater (John Petrucci) y el tremendo guitarrista Steve Vai, además del bajista Billy Sheehan; por cierto que estos dos últimos formaron equipo con Dave Lee Roth hace muchos años. Como pasa el tiempo. Gran disco.
Artículo escrito por ignacio rielas