Sello: Wild Kingdom
De la oleada, segunda oleada cabría puntualizar, de formaciones nórdicas de rock and roll que salieron tras la estela dejada en los años noventa por gente como Backyard Babies o Gluecifer o Hellacopters, estos chavales no es que destaquen, como ya se ha dicho en otras webs, pero tampoco es como para ensañarse con ellos.
Cierto que no van a ser los próximos Kiss ni los próximos ACDC, esos tiempos de los setenta han pasado para siempre y ya ninguna banda de hard rock salida como nueva va a llenar estadios, pero ni mucho menos. Eso lo sabe cualquiera que está mínimamente informado del pulso de la calle, de las corrientes musicales de esos días.
Por eso, la única salida que le queda a un combo de buen rock and roll como son estos suecos, es la de patearse el circuito de clubs, en Suecia o en donde sea, y presentar batalla. Esas malas críticas aparecidas por ahí no ayudan en nada a un grupo que tiene mucho que ofrecer, que vale que no van a ser nunca los nuevos Rolling Stones, pero en el disco hay temas pegadizos, casi de power pop de los ochenta, con unos coros que a mí me recuerdan a una mezcla entre Romantics y los Def Leppard de su disco de debut.
Buenas voces, buenas melodías y un sonido general a lo que hacían en los noventa los británicos Wildhearts, eso es poco más o menos lo que hay aquí. Ni la quinta maravilla pero tampoco la chapuza que parece que nos quieran hacer creer que son algunos medios acerca de estos correctos músicos.
No seamos tan radicales, caramba, que esta gente tiene talento.
Artículo escrito por ignacio rielas