Sello: Metal Blade
Cae en mis manos este disco y lo primero que me encuentro es que su miembro fundador es nada menos que Mike Scheidt., quien fuera líder de los ahora desaparecidos YOB. Lo segundo que me topo es que la hoja promocional los vende como una formación de stoner rock, lo que ya me extrañó un poco viniendo del sello que viene el grupo.
Una escucha más atenta del disco me lleva a la conclusión de que no estamos ante una formación de stoner puro, ni mucho menos. Por lo pronto, y esta es otra sorpresa, lo que hay aquí es cinco canciones en casi una hora de disco. Ojo, que estamos hablando de doce minutos de canción de media. O sea que si esto es stoner rock, es stoner rock del tipo experimental, del más auténtico, del que sonaba mucho antes de que el movimiento se pusiera de moda y seguirá sonando cuando ni su padre se acuerde de los grupos que se subieron al carro para aprovechar la moda.
Para situar al lector, diremos que se trata de un híbrido entre stoner rock y doom metal, y cuando hablamos de doom nos referimos al viejo doom, al de finales de los ochenta y principios de los noventa, nada de influencias góticas ni nada de eso. Imaginaos a una agrupación como Candlemass haciendo temas de doce minutos y os haréis una idea de por dónde van los tiros con Middian.
Temas a destacar yo no pondría ninguno, porque todos tienen esa atmósfera de malignidad y de música oscura que hace que cueste fijarse en una canción sobre otras. Es un disco para iniciados en el stoner más clásico, el que pueden practicar formaciones como los argentinos Natas, para que os hagáis una idea.
El disco es digno de alguien como Mike Scheidt, de eso no cabe duda.
Artículo escrito por ignacio rielas