Sello: SPV
Motorhead deben de ser una de las formaciones con más discos en directo después de Deep Purple; lo cual tampoco es extraño, si bien se mira: el directo es el medio natural de la formación de Lemmy Kilmister, el escenario es el lugar donde este grupo ha demostrado siempre su valía, al revés de lo que les pasa a otros combos, que en disco suenan más o menos bien pero en vivo la cagan.
Nada de eso encontraremos aquí, sino más bien el buen hacer de una de las formaciones más míticas de todos los tiempos, y aunque el disco se llama como se llama, tiene el subtítulo en el que se hace referencia al mítico Hammersmith, el local donde se supone que hace más de veinticinco años grabaron aquel no menos míticos “Don,t Sleep till Hammersmith”, aunque según parece ser aquellas canciones se grabaron en otros locales, y el título se le puso al disco por motivos comerciales.
Parece ser que ahora sí que ha sido en el Hammersmith donde se han hecho las tomas de un directo doble en cedé, con un sonido muy bueno, de ambiente de directo como se suele decir, pero con una ejecución de una perfección pasmosa, porque ya no están Phil Taylor a la batería ni Fast Eddie Clark a la guitarra; pero los substitutos Mickey Dee a la batería y Campbell a la guitarra hace muchos tiempo que hicieron olvidar a todos los antiguos fans la formación primitiva de Motorhead. El señor Micky Dee es sin duda el mejor batería posible para un grupo donde quien manda y corta el bacalao, de eso no debe quedar duda, es el propio Lemmy, amo y señor del calabozo que aquí demuestra una vez más que con sus más de sesenta años no hay quien lo pare.
Desde luego, el día que este señor nos falte no va a aparecer substituto que valga así miremos debajo de las piedras.
Artículo escrito por ignacio rielas