Sello: Century Media
Puntuación: 8,5/10
Se habla mucho de retorno de estos suecos. Es cierto, hasta cierto punto, que habían caído en una especie de letargo creativo, aunque su anterior disco no es para nada malo, pero desde luego se echaba un poco de menos la inspiración de sus primeras entregas. Lo que pasa es que no se puede estar siempre encima y en la cresta de la ola. “Pariah” era un buen disco, digan lo que digan, lo que pasa es que ahora con este “Harvest”, Naglfar lo han hecho mucho mejor, un disco que merece un notable alto o un sobresaliente.
Para quien no lo sepa, esta peña se dedica a un black metal machacón y fuerte, sin llegar a ser brutal black ni war metal ni nada de eso. Las temáticas andan por los temas de siempre: muerte, horror y caos, pero permítanme que les diga que aquí las letras importan bien poco, que lo que realmente manda es la música; y por si alguien duda de esa aseveración, ahí está la mini sinfonía black metálica que cierra el disco y que está titulada del mismo modo que el trabajo, “Harvest”, un pedazo de tema de más de siete minutos que no se hace pesado para nada, y que recuerda, de lejos, a lo que hacían Opeth en su primer disco, es decir, riffs cambiantes, atmósferas de pesadilla y la voz de Kristoffer siempre presente, siempre recordando el constante mal sueño en que se puede convertir la vida de uno a poco que se dé cuenta.
Naglfar tienen esa capacidad para transportar al oyente a mundos oscuros, y lo consiguen a veces con pequeños trucos, como ese piano que suena en algún que otro tema, trucos que no por estar vistos dejan de ser efectivos.
Este es un disco que gustará a los seguidores del black metal de toda la vida, aquí no hay mamoneo, oigan.
Artículo escrito por ignacio rielas