Sello. Nuclear Blast
Todavía atronándome en los oídos su anterior 21st Century Killing Machine, y ya ha salido el tercer redondo de estos suecos liderados por el señor Johan Lindstrand, anterior cantante de la leyenda The Crown, aquella banda sueca que tan buen sabor de boca dejó entre los seguidores del metal extremo en los años finales de la década de los noventa y principios del siglo veintiuno.
Buena gente esta banda, han sabido coger el espíritu de The Crown y darle un toque un poco más asequible. Pero no mucho, no se vayan a creer, que esta peña saben de sobra que no van a salir del subterráneo metálico, que ellos pertenecen a la escena extrema. Lo que pasa es que, como quien no quiere la cosa, han introducido un tema un tanto “comercial”, una adaptación de una horterada que hizo Alice Cooper en su retorno en los ochenta, con “Constrictor”, el tema que dedicó a la saga “Viernes 13”, “The man behind the mask”, un tema que en Alice Cooper sonaba en plan discoteca y que aquí sale como una especie de híbrido entre el death melódico y Blind Guardian, para que me entiendan.
One man army (And the undead quartet) no son la típica banda de death melódico sueco, el señor Lindstrand vivió demasiado de cerca la verdadera explosión del death metal sueco, digamos, “puro” como para dejarse llevar por modas tipo sonido Gotemburgo. One Man Army tienen su propio sonido, su propia forma de hacer las cosas, y en este nuevo disco dan una vuelta de tuerca a la propuesta de ataque sonoro expuesto en sus anteriores entregas: death thrash para los amantes de bandas como los últimos Exodus, All Shall Perish, Dewn Scented, Kataklysm o los primeros In Flames.
Artículo escrito por ignacio rielas