Sello: Peaceville
Llevaban ya ocho discos en estudio, y se imponía sacar un directo para que la gente viera de lo que son capaces estos suecos y medio uruguayos que componen una de las bandas de death metal mezclado con progresivo más alucinante que han visto los tiempos.
Está claro que estamos ante uno de los grupos más interesantes de los surgidos de la escena extrema en los últimos veinte años, porque, entre otras cosas, Opeh, no es un secreto para nadie, no se limitan a ser una banda de riffs desbocados y voces de ultratumba, que también, sino que elaboran intrincados pasajes por los que se mueven con soltura, como queriendo dejar claro que ellos son los amos del cotarro.
Su líder hace buenas migas con Steven Wilson de Porcupine Tree, y es esa vena progresiva la que, al menos para un servidor, se deja sentir a lo largo y lo ancho de este enorme redondo, uno de los más alucinantes directos que han caído en mis manos.
No se crean que andamos exagerando, la banda se ha volcado en sus tres primeros redondos, a pesar del éxito obtenido por los dos últimos, y eso ha redundado en un disco de un gran nivel. Claro que por otro lado, como los temas de esa época son tan enormemente largos, sólo han cabido nueve canciones, ¡y tres de ellas están en un solo cedé!
Buenísimo sonido el conseguido en la sala Roundhouse, donde intervinieron junto a sus compadres Paradise Lost, en un concierto doble que será recordado por quienes estuvieron allí. Para quienes nos lo perdimos, aquí está esta joya, una verdadera pasada de rock extremo, metal experimental, y pasajes mágicos a cargo de la formación más alucinante que se ha visto en los países nórdicos en los últimos veinte años. Somewhere Else
Artículo escrito por ignacio rielas