Grupo: OSI
Disco: Free
Discografía: SPV
Tengo en mis manos “free”, el nuevo disco de “Office of Strategic influence”, más conocidos como OSI. Es el segundo trabajo de Jim Mateos y Kevin Moore(Dream Theater) que sacaron su primer disco en el año 2003, bajo el nombre del grupo.
Yo calificaría a OSI como un grupo....”raro”, original y distinto a lo que suele oírse, aunque, personalmente, no me ha entusiasmado. Podría intentar definir a OSI como un grupo de rock alternativo: sonidos tecno al estilo Pet Shop Boys y una voz distorsionada. Si esta banda hubiese surgido a finales de los 80 es posible que hubiesen llegado a triunfar sin problemas, pero a día de hoy....sólo el tiempo lo dirá.
Empieza el disco con Sure you will, bajo y batería llevan el ritmo de la canción, bastante pegadiza, un tanto siniestra. Inmediatamente después suena “free”, que da nombre al disco, con una intro de guitarra totalmente heavy da paso a una canción en la que induce a hacer lo que uno quiera con sí mismo, porque para eso somos libres.
Poco después un bajo y sonidos electrónicos dan paso a una canción lenta y bastante comercial. Con la guitarra se nos vuelve a poner a cien en “All gone now” después de habernos relajado, para frenarse y dar paso de nuevo a la tecnología....una canción bastante repetitiva.
Otra canción lenta y repetitiva en la que solo se dejan notar los teclados y la voz, alterna melancolía y tristeza...una prueba más de que la música es arte, capaz de transmitir sentimientos, así es “Home was Good”, predecesora de “Bigger wave”.
Con “Kicking”, guitarra y bajo dan lugar a una canción bastante tétrica. Poco después sonará “Better”, en la que mezclando una buena guitarra y los sonidos electrónicos que tanto utilizan nos situa ante la mejor canción del disco, original, pero sin garra.
A su sombra, se encuentra “Simple Life”, una canción muy repetitiva, tanto a nivel sinfónico como lírico. “Once” tiene un comienzo típico de un juego de ordenador antiguo, un juego de los 80, sonido al cual se le va uniendo una guitarra y la voz distorsionada poco a poco. Y para finalizar, “Our Town”, con una guitarra acústica que da paso a una canción melancólica y lenta.
En definitiva, un rock alternativo para aquellos amantes de lo original, un disco que es mejor escucharlo dos (o más) veces antes de desecharlo.
Artículo escrito por MotoValsavis