Sello: Frontiers
Han pasado tres años desde la edición de su anterior disco, “Thunderdome” de 2004, y se han sucedido una serie de cambios en la alineación de Pink Cream 69, entre ellos la adición de un nuevo guitarrista, lo que ha convertido al cuarteto a quinteto y provocado que ahora el grupo tenga un poder de persuasión guitarrística del que quizá carecía en sus anteriores épocas, no en estudio, porque eso es fácil de arreglar con unas regrabaciones, pero sí en vivo, donde su único guitarrista tenía que hacer las veces de solos y rítmicas sin más apoyo que el de la base rítmica.
Eso hoy ha pasado a la historia, y el nuevo álbum de Pink Cream 69 se nos muestra con una fuerza que no le tiene que envidiar nada a sus entregas anteriores, ni en los noventa, ni en su ultimísima época. La voz de David Readman suena tan potente como siempre, tan acoplada a las partes melódicas como podría serlo Joe Lynn Turner o Glen Hughes, y tan metido en las partes cañeras como cualquier profesional del rock duro.
No es esta una formación de rock melódico más, sino un grupo con un gran potencial en cuanto a melodías y en cuanto a composiciones. Una banda que tiene un gran futuro, y que cuenta con el apoyo de Frontiers. Lo cual no podía ser de otra forma, porque en sus filas milita uno de los músicos que más se mueve en la escena hard roquera europea y mundial, el señor Dennis Ward, quien ha intervenido como músico o productor en proyectos de bandas tan renombradas como Place Vendome, Krokus o Sunstorm, el proyecto de Joe Lynn Turner donde iba acompañado del guitarrista Jim Peterick.
Canciones a destacar podrían ser “No way Out” con una curioso pero no “plagiante” parecido a “I want out” de Helloween, y también I’m not Afraid, que recuerda a lo que hacían Rainbow en sus tres últimos discos, con Joe Lynn Turner al frente.
Buenísimo disco de hard rock para los amantes de lo bueno.
Artículo escrito por ignacio rielas