Sello: Insideout
Lo que empezó siendo un proyecto sin muchas miras de continuar hacia delante, va camino de ser una banda con nombre propio. En la batería tenemos a Virgil Donati y en los teclados nada menos que a Derek Sherininan, uno de los teclistas más personales que pasaron por los enormes Dream Theater. En la guitarra, hasta hace poco, estaba Tony Mcalpine, conocido en los años ochenta por sus muchos proyectos de guitarra instrumental en los que había preponderancia del heavy metal. Tony ha marchado de Planet X y ahora en la guitarra está Brett Garsed , un hombre que ha sabido llenar el hueco dejado por el guitarra mulato.
Así que como decimos el asunto empezó como una especie de proyecto paralelo, pero entre unas cosas y otras estos tíos van ya por su cuarto disco en solitario, un cuarto disco que ha sido compuesto casi en su totalidad por el gran Virgil Donati, el batería, lo que ha dado como resultado un disco algo menos duro que lo que nos tienen acostumbrados esta gente. No sé si será por la marcha de Tony Macalpine o qué, pero lo cierto es que Planet X suenan aquí un poco menos heavys cada vez. Más escorados hacia la fusión, el jazz instrumental y hasta cierto punto el progresivo.
Este éste un disco que gustará a los amantes del virtuosismo, porque otra cosa no tendrá esta gente, pero saber tocar, lo que se dice saber tocar, saben un rato largo.
Los temas no se hacen pesados, hay grandes intervenciones en solos de guitarra y teclados que dan mucha versatilidad al asunto, y cuando uno termina de escuchar este enorme trabajo, siente ganas de darle otra vez al “play” y volver a empezar de nuevo.
En algunos pasajes me recuerdan a aquellos Emerson Lake And Palmer de los ochenta, aquellos discos como “Pictures at an exhibition” y otros por el estilo, ésa es la onda que llevan estos enormes músicos.
Artículo escrito por ignacio rielas