Rock estatal y sus noticias

Redemption - The origins of ruin

Redemption - The origins of ruin

Redemption - The origins of ruin

07 de marzo de 2007 - Crítica de disco  -  Comentarios 0 comentarios
Más artículos sobre: Redemption, The origins of ruin, crítica
Comparte:
 
Sello: Insideout

Es curiosa la manera en que Ray Alder ha pasado de ser el front man y miembro fundamental en Fates Warning a desempeñar un papel que podríamos calificar de “segundón” en este proyecto del guitarrista americano Nicolas Van Dyk.

Lo cierto es que su compañero de Fates Warnming Jim Matheos lidera la banda OSI, y que el batería Mark Zonder tiene un peso específico en Slavior, el grupo de metal alternativo con el que ha debutado hace poco.

Sin negar que Alder es una baza muy fuerte en el sonido de Redemption, no deja de llamar la atención que sea el guitarrista Nicolas Van Dyk quien firme todos los temas, letra y música, lo que relega a Alder al papel de poco menos que comparsa, un músico a sueldo. Eso sí, un músico a sueldo que da a la banda un aire que de otra manera no tendría, porque qué duda cabe que la gente que seguía a Fates Warning irá detrás de los discos de Redemption.

Puntos en común con Fates Warning los hay, y más que en su anterior trabajo, que estaba demasiado escorado hacia el power metal. Aquí Nicolas Van Dyk se ha metido más en terrenos de progresión, con muchas influencias de Dream Theater: ya sabéis, temas largos, cambios de ritmos, voces miméticas según lo pida el pasaje en cuestión. Lo cierto también es que el guitarrista Nicolas se muestra con una gran maestría, y que el hombre ha sabido revivir ese género agonizante que era el power metal progresivo, un estilo que ha ido perdiendo practicantes y seguidores en la última década.

El ejemplo perfecto de lo que estamos diciendo es la canción “Memory”, un temazo de más de nueve minutos, casi diez, en los que Alder se suelta la melena, se deja de tecnicismos heavy metaleros y gargantas agudas, y recupera su sapiencia y su modo de hacer en Fates Warning; y para acabar de arreglarlo, a la extensa suite le sigue un tema tranquilo de dos minutos que deja al público con ganas de más.

Este es un buen disco de metal progresivo, apto para los seguidores de Fates Warning; pero no podemos sino preguntarnos qué tal quedarían Redemption si Nicolas Van Dyk dejara a Alder componer un poco. Parece que el papel de este hombre es el de estar siempre a la sombra de un gran guitarrista, antes con Jim Matheos, ahora con Van Dyk.

Mientras nos sigan deleitando con buen metal progresivo, nada que objetar.
Artículo escrito por ignacio rielas

Comentarios


¡Déjanos tu comentario de este artículo!

Acepta las cookies para poder dejar un comentario en este artículo
 

Te puede interesar...
Fotografía por Héctor Mainar