Sello: Black Lodge
Agresión sonora a la antigua.
Esa sería una frase para definir un disco que tenemos por aquí dando vueltas hace tiempo pero que, vaya usted a saber por qué, no le habíamos prestado la debida atención hasta hace muy poco.
Nos hemos encontrado con un grupo que no se anda con filigranas ni con rodeos o con circunloquios, por no hablar de perífrasis. Aquí todo es de una inmediatez que te deja con espasmos. Música cañera, un death metal primitivo, con toques heavys como los podían tener Morbid Angel en los tiempos de “Altar of Madness”, pero todavía más sucio, más yendo para atrás, no sólo a finales de los 80 sino a principios de esa década “prodigiosa” que hizo posible el nacimiento del metal extremo como lo conocemos actualmente.
Si te gusta la brutalidad de Testament en su primer redondo, cuando acababan de cambiarse el nombre de The Legacy, o el primer redondo de Exodus, o los primeros trabajos de Sodom cuando eran unos imitadores de Venom, o estos mismos Venom en su época primigenia…
Ya lo sabes, si te gusta esa onda, este disco es para ti, muchacho.
Artículo escrito por ignacio rielas