Grupo: Swirl 360
Título: California Blur
Sello: Atenzia
Swirl 360 fueron una banda con un futuro prometedor hace un tiempo, cuando firmaron con el todopoderoso sello Mercury Records, en el que grabaron su trabajo de debut, un disco que contenía el tema de infeccioso estribillo “Hey Now Now”, con el que triunfaron en las ondas americanas hace unos años. Luego todo se fue a la porra cuando el sello Mercury se fusionó con la multinacional Universal, que decidió prescindir de los servicios de este talentoso cuarteto.
Ahora las aguas han vuelto a su cauce, y Swirl 360 sorprenden con un disco de retorno que los sitúa de lleno en lo que mejor saben hacer, un rock melódico de raíz popera que los emparenta con algunas bandas de emo core y también con el rock clásico americano de toda la vida, además del AOR más ligero de bandas como Nuclear Valdez, con quienes también tienen ciertas concomitancias.
La música de Swirl 360 es muy ligera, muy pegadiza, optimista, como si para ellos no existieran los malos rollos, hay grandes melodías y unas voces cristalinas, cuidadas, que desbordan un optimismo que se echa de menos en estos tiempos de cinismo y de extremismo musical en los que parece que lo más acertado es ir de lo más duro posible.
Swirl 360 ofrecen una alternativa coherente en unos días en los que parece que el pop rock de calidad se ha olvidado en favor de las modas que nos han invadido durante los noventa. No son nu metal, ni mucho menos; tampoco son rock alternativo, aunque si hubiera que meterlos en alguna de esas categorías sería en esta última. Recuerdan a formaciones de los años noventa como Stiltskin, Collective Soul o los olvidados Terrorvision, aunque menos cañeros. Muy melódicos, algo así como si los hermanos Gallagher de Oasis hubieran nacido en California, una tierra que parece la fuente de inspiración de un grupo que a pesar de su visión positiva de la vida, no deja de tratar algunos temas espinosos, como el problema de buscarse la vida en una gran ciudad por un recién llegado. Un disco agradable, para disfrutar y dejarse de malos rollos.
Emilio Morote.
Artículo escrito por ignacio rielas