Sello: Peaceville
Había tenido noticias de la salida del grupo The Provenance de su anterior casa discográfica, pero lo que menos me esperaba es que fueran acogidos por un sello como Peaceville. Parece que los británicos, después de la pérdida de bandas señeras del estilo oscuro, anduvieran buscando una formación que sustituyera a grandes pérdidas como la de Anathema.
Lo bueno del caso es que The Provenance están a la altura más que de sobra, no son los nuevos Anathema, desde luego, porque sus miras van por otro lado, o quizá no tanto, no tan por otro lado: está claro que The Provenance tienen ese punto oscuro que ni es el death progresivo de Opeth, ni el doom metal de las bandas típicas depresivas, sino más bien un rock oscuro con influencias de The Gathering (cuando coge el micro la cantante, las influencias de los holandeses con más que obvias) o de los mismos Anathema en discos de su época intermedia, precisamente los mismos que sacaban Anathema cuando estaban en Peaceville.
Otro grupo que les ha insuflado vida a The Provenance son sus paisanos Katatonia, aunque The Provenance todavía están en ese estadio metálico que Katatonia abandonaron hace tiempo, The Provenance son más cañeros que Katatonia, y aunque la melancolía está ahí en todos sus temas, también tienen ese toque guitarrero que los puede acercar al público más heavy.
En todo caso, estamos ante un trabajo muy digno para conmemorar el décimo aniversario de una de las bandas nórdicas más personales y enteras que se pueden encontrar en el mundillo del metal. Un disco, no perfecto, pero sí recomendable.
Artículo escrito por ignacio rielas