Sello: Wild Kingdom
No está uno acostumbrado a toparse bandas de punk, digamos, puro, o sea formaciones de punk que no tengan nada que ver con el hardcore, y menos aún con el metalcore; pero es que estos Topper nada tienen que ver tampoco con las formaciones de Punk Pop que tan famosas se hicieron en los noventa a rebufo de Bad Religión y, sobre todo, del éxito masivo de Green Day y Offspring.
No, nada de eso hay aquí. Topper vienen del rollo del punk inglés del setenta y siete, ese punk que nace con Sex Pistols tocando mal, e imitando a The Ramones al otro lado del Atlántico; y también ese punk que se alió con la música jamaicana que entonces empezaba a hacerse en Gran Bretaña por los inmigrantes que vivían como podían en los guetos de las grandes urbes.
La influencia The Clash está todo el tiempo presente en este redondo, de eso no cabe duda alguna; Topper han metido un punk con temas cortos y coros sencillos sin pretensiones, quizá porque no saben tocar mucho mejor, eso seguro, pero tienen una frescura que ya van perdiendo muchos conjuntos que se llaman a sí mismos punk.
En definitiva, punk en estado puro, quizá con demasiados mensajes políticos pero con honestidad. Quizá no tendremos otra opción en los años que nos aguardan que la de escuchar punk politizado. Así están las cosas, oiga.
Artículo escrito por ignacio rielas