Sello: SPV
Después de su disco del año pasado “Ashes”, esta gente noruega vuelve para intentar recuperar el trono del metal gótico que les han arrebatado otros grupos con chica al frente. Y no, no os creáis que estamos ante un montaje comercial, o ante un grupo complaciente con sus seguidores como pueden ser los antiguos Nightwish o los actuales Evanescence. Esta peña noruega tira mucho más alto, son mucho más cañeros que los grupos comerciales de gótico para todos los públicos. Han contado con la producción de Waldemar Sorychta, quien ha trabajado con grupos como Tiamat, Samael o Lacuna Coil. Y desde luego lo aprendido por Waldemar con los enormes Tiamat queda reflejado en este disco, un redondo que se aparta conscientemente del gótico, como hemos dicho, para todos los públicos, y se sumerge en terrenos muy oscuros, y mucho más duros.
Esos con los auténticos Tristania, los de los sonidos fuertes y súper heavys en algunos casos, una banda que se puede emparentar sin temor a meter la pata con los míticos Moonspell, los de “Widhoney” o los de “Sin Pecado”, y también recuerdan a los Lacuna Coil de la primera época, aunque, como decimos, Tristania son más duros. Un disco que me viene incesantemente a la cabeza mientras este redondo da vueltas una y otra vez en mi gira discos es el penúltimo plástico de los portugueses Moonspell, “The antidote”, un redondo que ha influido en la construcción de este trabajo, como también lo ha hecho el “World coming down” de los americanos Type o Negative, pues la influencia vocal de Peter Steele en las voces masculinas de Tristania está a la orden del día.
Empiezan bien el año los de SPV, “Ashes” nos convenció y nos pareció un disco digno; este otro trabajo nos parece un paso adelante en la dirección correcta, un alivio para todos aquellos que pensaban que Tristania corrían el riesgo de convertirse en una banda demasiado popular, en una banda que perdiera sus principios y renunciara a su faceta más dura. No ha sido así, algo de lo que todos nos alegramos profundamente. Ojalá continúen esta onda mucho tiempo.
Artículo escrito por ignacio rielas
Comentarios
El apicultor -
04 de enero de 2007
Pues yo no le veo mucha "dureza" al disco. Sí que es más denso que cualquier otro de sus álbumes, pero en lo estrictamente musical yo diría que es su trabajo más melódico a la fecha. En fin, es solo una opinión. Un CD fabuloso de cualquier manera.