Sello : Relapse
Pues aquí tenemos a estos canadienses, tierra de la que no suelen venir bandas muy masivas, por lo que no es raro que Relapse, siempre a la caza de la formación más marciana, de los grupos más iconoclastas, le hayan echado el ojo. A ver, no es que Warpig sean revolucionarios o rompan moldes, porque lo que está más que claro es que lo que hicieron ellos fue puro “revival”. Para que me empecéis a entender todos los que me leéis, esta es una banda de stoner rock, un estilo, una etiqueta, llámalo como quieras, que se puso de moda hace unos años con el éxito de Monster Magnet y con el paso a ese sonido de una banda tan emblemática como fueron Entombed después de hacer death metal. En el negocio del stoner rock no ha parado de haber movimiento, no pasa como le ocurrió al grunge, que pegó una explosión, salieron unas cuantas bandas que vendieron millones de discos, y hoy, exceptuando a Pearl Jam, ni Dios se acuerda del grunge.
Como digo, en el stoner no ha pasado lo mismo, y no paran de salir bandas nuevas haciendo ese sonido setentero que puso de moda Black Sabbath. Porque, a ver, con un nombre como el de este grupo, Warpig, que es el título de una canción del segundo disco de Black Sabbath, aquel inmenso “Paranoid” que los catapultó al éxito, qué otra cosa se podría esperar. Estamos ante un grupo de hard rock a la antigua, con voces de ultratumba y guitarras pesadas, temas lentos, otros no tanto y una puesta a punto de los presupuestos de los años setenta con una producción de las que tiran de espaldas.
Pero un momento, que quede la cosa clara. Resulta que el debut de Warpig es del 69, con lo cual es posible que fueran Black Sabbath quienes les copiaran el nombre para la canción. Otro dato curioso es que el tema “Rock Star” de Warpig se parece mucho a “Fireball” de Deep Purple, que apareció unos años después; o sea, que los Purple les copiaron, a posta o no, en eso no entro. Pero que este disco es una joya de todas todas.
Por lo tanto, Warpig habían grabado este disco anteriormente a que se fijaran en ellos Relapse, de hecho hace un montón de años. Con la grabación de marras, habían logrado que les hicieran caso y por lo tanto habían conseguido telonear a bandas como Wishbone Ash o Savoy Brown, leyendas del rock de su época.
Lo que ha hecho Relapse ha sido coger el disco original, remasterizarlo, ponerle una portada a cargo de Orion Landau, quien se había encargado de las portadas de High on Fire o Alabama Thunderpussy, y han conseguido que una joya escondida del hard rock de los setenta sea rescatada para disfrute de los fans, que creo serán bastantes cuando este disco empiece a correr y a sonar por un lado y otro.
Artículo escrito por ignacio rielas