Sello. Peaceville
Ya tenía yo ganas de echarle las uñas a un disco de black de la vieja escuela, del old school black metal, que dicen los entendidos. He leído por ahí algunas crónicas de este disco y la verdad es que la gente no sabe bien lo que quiere. Se meten con OLD porque son primitivos, y luego critican a grupos de black famosos porque se han vendido, porque resultan demasiado comerciales.
¿En qué quedamos?
OLD no es una banda para mamones, ni mucho menos, es un grupo que parece haber vuelto veinte años atrás, o más; es como si apareciera una banda digna telonera de los Venom, cuando Venom eran un grupo que se salía de madre, cuando llenaban locales en la Inglaterra de Iron Maiden y los primeros Def Leppard.
Está más que claro que OLD no vienen a innovar nada, y desde ahí es desde donde deberían partir las premisas de este disco, no vamos a decir ahora “sensacional disco”, porque no lo es, cierto, pero habría que matizar. Es un trabajo que mira atrás, es un redondo de recuerdos, que podía haber aparecido en la época, como decimos, de Venom, o de los primeros Sodom, o de Celtic Frost cuando todavía no se habían vuelto parguelas con aquel olvidable “Vanity/nemesis”.
OLD han sacado un disco apadrinado por los Darkthrone, que han sido quienes los han dado a conocer a Peaceville. Vienen de Alemania y ya sabemos aquí que en ese país no hay una gran tradición de black; por eso, quizá, este disco tenga ese toque thrash antiguo que lo hace sencillamente cautivador, por lo menos para los que vamos teniendo cierta edad, caramba, que todo el mundo tiene derecho a ponerse nostálgico.
No hagáis caso a lo que dicen por ahí, este trabajo es más que correcto, ya le gustaría a más de uno.
Artículo escrito por ignacio rielas