Popol Vuh
Sei still, wisse ICH BIN
SPV
Estamos ante una banda especial. Ya hacía unos meses la gente de SPV se encargaba de desempolvar el legado de este grupo alemán, que en realidad se podía considerar el proyecto de una sola persona, el teclista Florian Fricke, quien se mantuvo al frente de Popol Vuh durante casi tres décadas desde el principio de su carrera con la banda allá por los lejanos setenta.
Como Kraan, de quienes hace poco comentábamos una reedición, Popol Vuh pertenecen a esa familia de bandas alemanas en la onda de Ash Ra Temple, Tangerine Dream (éstos sobre todo en sus principios) o Faust. Esto es, bandas que intentaban, y con éxito –todo hay que decirlo-, apartarse de la marejada del rock anglosajón y crear una música que podríamos considerar genuinamente centroeuropea.
Para ello, en este disco, el señor Florian Fricke echa mano de algunos recursos que ya utilizó con éxito anteriormente. Estamos hablando de la música mántrica, la música del yoga y de la filosofía oriental. Aquí se dan ese tipo de coros provenientes del Tíbet, esa envoltura mística de la que tan amigo era nuestro hombre.
El disco viene en una presentación de lujo en digi pack, con una tema extra que no se incluía en la versión orignal, con fotos, textos del teclista también alemán Klaus Schulze, que era amigo de Florian Fricke. Si estáis interesados en la música progresiva vanguardista alemana de los setenta, aquí tenéis una ocasión inmejorable para acrecentar vuestra colección.
Artículo escrito por ignacio rielas